Empieza por saber qué tienes
Mantén un inventario de ordenadores, dispositivos, licencias, cuentas y servicios contratados. No necesita ser complejo, pero debe indicar quién usa cada equipo, su antigüedad y qué aplicaciones son imprescindibles. Esta información acelera cualquier reparación o renovación.
Revisa accesos y continuidad
Cada empleado debe disponer de su propia cuenta y solo de los permisos necesarios. Conviene documentar quién administra el dominio, correo, web, copias y aplicaciones. Si una persona deja la empresa, debe existir un procedimiento para retirar accesos sin perder información.
Convierte la revisión en una rutina
Un checklist sirve cuando tiene responsable y frecuencia. Algunas comprobaciones pueden hacerse mensualmente y otras cada trimestre. Registrar el resultado permite detectar degradaciones y justificar una mejora antes de que el fallo sea urgente.
Puntos clave para revisar
- Inventario actualizado de equipos y licencias
- Cuentas individuales y doble factor cuando sea posible
- Copias supervisadas y restauraciones probadas
- Actualizaciones y antivirus al día
- Contactos de proveedores y procedimientos documentados

